La canción

Una llamada que se vive y se canta

La canción oficial del Día del Seminario 2026 nace como una propuesta musical que quiere poner voz —con lenguaje actual y cercano— al lema: «Deja tus redes… y sígueme». No es solo una banda sonora para una campaña, sino una invitación cantada al discernimiento, a la confianza en Dios y a la entrega. La letra recoge la tensión entre el miedo a soltar la propia vida y la promesa de plenitud en Cristo, combinando imágenes evangélicas con preguntas muy reales de cualquier joven de hoy.

La música y la interpretación corren a cargo de Luispo y OzoresP, dos sacerdotes artistas vinculados a la creación musical cristiana contemporánea. Su estilo —con influencias del pop-folk y del worship acústico— logra un equilibrio entre profundidad espiritual y frescura juvenil.

La producción apuesta por una sonoridad limpia, estribillos memorables y una progresión musical que acompaña el contenido de la letra: del cuestionamiento inicial a la decisión confiada. El resultado es una canción pensada para ser escuchada, rezada y también cantada en grupo —en parroquias, colegios, vigilias y encuentros juveniles—, convirtiéndose en un verdadero recurso pastoral al servicio de la cultura vocacional. También disponible en Spotify y Apple Music.

Luispo y OzoresP

Los autores

Ignacio Ozores

Ignacio Ozores (OzoresP) es un sacerdote joven de la archidiócesis de Madrid que, ha ido haciendo de la música una forma muy concreta de servir a la Iglesia: antes de ordenarse ya era “un chico normal” al que le tiraban el fútbol y la guitarra, pero su camino vocacional se fue fraguando en experiencias fuertes de pobreza y misión (en Vallecas y Lima, Perú), y en un discernimiento acompañado que le llevó al seminario.
Ordenado presbítero en abril de 2024 y destinado en la parroquia del Espíritu Santo y Ntra. Sra. de la Araucana, hoy compagina el ministerio con su faceta de compositor e intérprete, junto a su hermano pequeño Gonzalo (con quien comparte proyecto musical), poniendo melodía a letras que hablan de confianza, vocación y entrega; de hecho, en 2026 aparece como uno de los autores del himno de CONVIVIUM, con un estilo directo, luminoso y muy cantable.

Luispo es el nombre artístico de Luis Poveda, sacerdote de la Prelatura del Opus Dei que ha hecho de la música un cauce muy directo de evangelización, siempre “desde dentro”. Compone desde la adolescencia y aprendió guitarra y canto de manera artesanal, en casa y en familia, cultivando un estilo cercano y sin artificios. Durante años fue profesor de literatura con adolescentes —de ahí la hondura narrativa y el cuidado de sus letras— y, tras su formación en el Colegio Romano de la Santa Cruz, fue ordenado presbítero en 2018.
Hoy integra con naturalidad sacerdocio y creación musical: sus canciones, que él mismo define como “fragmentos de biografía espiritual”, nacen de la oración y de la experiencia pastoral. Entre sus colaboraciones recientes destaca como coautor del himno de CONVIVIUM junto a OzoresP, poniendo su talento al servicio de una Iglesia que quiere comunicar la alegría del Evangelio con un lenguaje comprensible y cercano.

Luis Poveda

La letra

VEN, SÍGUEME
(OzoresP y Luispo)
Canción del Día del Seminario 2026-

¡Ven! ¡Sígueme!
Encuentra en mí la Vida en plenitud.

Arde con fuerza una voz en mi corazón,
un deseo, una inquietud,
una sed de plenitud
que en cada momento pregunta si eres Tú.

Vivo deprisa, corro intentando escapar.
Hay tantos que elegir,
no puede ser a mí,
aunque sólo la vida se vive apostando por Ti.

¡Ven! ¡Sígueme!
Encuentra en mí la Vida en plenitud.
¡Ven! ¡Sígueme!
Camina hacia la gloria de mi cruz.

Me quema la duda pensando si seré capaz.
Sé que basta con saltar,
entregarse y confiar.
Buscar esa voz que me da la libertad.

Deja tus redes y ven.¡Véndelo todo y gánalo todo en Él!

¡Ven! ¡Sígueme!
Encuentra en mí la Vida en plenitud.
¡Ven! ¡Sígueme!
Camina hacia la gloria de mi cruz.

Deja tus redes y ven,
deja tus redes, síguele.
Te aguarda una vida incomparable junto a Él (x 3)

Deja tus redes y ven,
deja tus redes, síguele.
Te aguarda una vida… ¡incomparable!

¡Ven! ¡Sígueme!
Encuentra en mí la Vida en plenitud.
¡Ven! ¡Sígueme!
Camina hacia la gloria de mi cruz (bis)