Cuando tú estás enganchado a algo, algo te tiene preso, no puedes elegir. Entonces no eres libre.
El amor es el que mueve de verdad las decisiones: es lo que permite relativizar otras cosas que, siendo importantes, quedan en segundo plano. Y así fui comprendiendo que el sacerdocio, en comparación con todo lo demás, era lo que realmente me hacía más feliz.
director espiritual del seminario menor
La alegría a la que yo estaba acostumbrado era a veces la de ponerme una careta ante los demás para aparentar que soy el que mejor me lo paso, pero en la JMJ descubrí en Dios una alegría profunda que nacía de dentro
Yo veía que la vida está sosa si le falta ese toquecillo de sal de Dios, del Evangelio
Cuando me empecé a rayar y hacerme preguntas que fomentaron mi encuentro con Dios fue cuando a mí me empezó a gustar una chica por primera vez en mi vida.
Lo que tuve claro es que había un deseo en mi corazón que alguien tenía que responder.
